Una perla para la gestión: "los problemas pequeños me parecen grandes"

Cuando empezaba mi carrerar profesional, tuve la suerte de pasar periodos de formación en empresas punteras en sus respectivos sectores. Es de los grandes de quien se obtienen mayores enseñanzas, tanto a nivel estratégico como operativo sin olvidar el plano humano, tan importante en la gestión de personas. A lo largo de mis muchas conversaciones con directivos, una frase pronunciada por el gerente de una de las mejores plantas constituyó un preciado tesoro que todavía conservo. Dijo: aquí las cosas van bien porque los problemas pequeños nos parecen grandes.

¡Cuánta sabiduría encierra esta sencilla frase! Resolver los pequeños problemas que se producen diariamente en una sección hace que la sección funcione, el departamento al que pertenece, se engrase y, a la postre, la compañía carbure a la perfección. Una incidencia irresuelta implica no solo que sus consecuencias se puedan extender como un cáncer, sino a menudo, desentenderse de los motivos que la engendraron, evidente señal de alarma para la empresa. Gestionar un proyecto con solvencia implica descender hasta la última línea del último documento y plantearse su idoneidad. Porque la excelencia se basa en cultivar los pequeños detalles y en un entorno competitivo, es la única receta de la supervivencia.


Los problemas grandes nos parecen pequeños

¿Cuántas empresas no utilizan exactamente la filosofía de gestión contraria?: los problemas grandes nos parecen pequeños. ¿Cuántas veces no se informa al comité de dirección del descontento del personal, de un incremento de reclamaciones o de demoras en las entregas y minimiza su importancia?. La única obsesión de muchos directivos son los resultados económicos desentendiéndose de los los recursos que pueden conducir a un incremento real de los beneficios. Parecen desconocer que la gestión gruesa y cortoplacista aboca a las empresas a la postre al fracaso.

Cuando me asalta una duda en el desarrollo de un nuevo proyecto, acudo a mi cuaderno de bitácora y rescato una de las perlas que me ayuda a enfilar mi nave hacia el éxito: los problemas pequeños me parecen grandes.

Imagen|Kladrommar

1 comentario:

software gestion empresarial dijo...

Empezar a resolver los problemas pequeños es la clave, así no aumentarán ni se harán más grandes, muy bien explicada la gestión