Ventajas de invitar a los Clientes a nuestra Fábrica


Tal como están las cosas, no hay que desaprovechar ninguna oportunidad para fidelizar a los clientes. Y una de las más importantes son las visitas que realizan a nuestra propia empresa.  Las visitas a fábrica son una herramienta comercial que los vendedores pueden utilizar para dar a conocer a los mejores clientes los procesos de producción y las ventajas tecnológicas de la compañía. Todos los clientes son bienvenidos a visitar la fábrica pero sobre todo, los de mayor potencial de compra o los que estén en riesgo de perderse por acciones de la competencia. 


Cómo hacer la visita inolvidable


A la hora de invitar a un cliente, éste se tiene que sentir atendido y bienvenido desde el primer momento en que pisa la planta. Por ello, muchas fábricas colocan paneles de tela en los vestíbulos en los que se inscribe el nombre de los visitantes con letras móviles. Se anuncian bajo frases como hoy nos visita o damos la bienvenida a.... De esta manera, no solo todos los empleados están al corriente de la visita, sino que el visitante se siente de algún modo halagado.

Para amenizar la espera, algunas empresas han colocado en el mostrador de recepción pantallas en las que se muestran imágenes de la compañía. De este modo, los clientes entran en contacto con sus productos, empleados y sistemas de fabricación aun antes de haber atravesado la puerta.

También es buena idea que aparezca el nombre y la empresa de los visitantes en una pantalla de plasma tras las recepcionistas, bajo un rótulo del tipo Bienvenido. De este modo, se sienten acogidos desde el mismo momento de hacer el registro de entrada.

Es imprescindible que las recepcionistas estén al tanto de su llegada y que los traten con amabilidad y sin demoras, teniendo listas las acreditaciones y llamando a su contacto con rapidez. No es necesario decir que las recepcionistas tienen que ser amables con todo tipo de visitantes pero en este caso deben extremar su excelente disposición para atender a tan especiales invitados. 

Por último, es importante que en la sala de reuniones esté ya preparado un café con pastas y algún refresco como cortesía y como forma de romper el hielo (sobre todo, si llegan de un largo viaje)

Dicen que la primera impresión es la que cuenta y su máxima expresión se alcanza al recibir a un cliente en nuestra casa. Una calurosa acogida constituye el pilar básico para construir una jornada laboral cordial y distendida en nuestras instalaciones.


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Imagen|Ariane Midel

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