El timo de los Desayunos de Hotel


En los últimos años, en España se ha abaratado considerablemente el precio de los hoteles. La crisis ha provocado una caída en las pernoctaciones lo que ha provocado una guerra de precios entre las principales cadenas hoteleras. Además, la llegada del tren de alta velocidad a las principales capitales de España ha favorecido los viajes en el día y por tanto, la posibilidad de evitar el hotel.

La feliz consecuencia para el viajero es que este invierno se podían encontrar en Madrid hoteles de cuatro estrellas en pleno centro por tan solo 80 euros. Esto hubiera sido impensable hace tan solo tres años. Sin embargo, subsiste un punto de contumacia en un aspecto muy concreto de la gestión hotelera: el precio de los desayunos. Y es que a día de hoy, tomar la primera comida en un hotel puede costar hasta 18 o, incluso, 24 euros lo que puede llegar a superar el 20% del precio de la habitación.


La estrategia de la maquinilla y las cuchillas de afeitar


Esta estrategia comercial es la que se llama de la maquinilla y las cuchillas de afeitar aunque también podría denominarse, de la impresora y el cartucho de tinta o de la Nespresso y sus cápsulas de café. Básicamente, consiste en cobrar un precio pequeño por el producto principal o incluso, regalarlo, para cargarlo desmesuradamente sobre el accesorio necesario para usar dicho producto. Se basa en que una vez el consumidor ha adquiriro el producto atraído por su bajo coste, está obligado a comprar el complemento del que se obtiene el mayor beneficio. Al tener el accesorio un precio nominal inferior al primero, la barrera sicológica para adquirirlo se reduce. Sin embargo, la obligación de realizar compras repetidas garantiza al fabricante unos ingresos constantes.

El caso del hotel es similar. El precio de la habitación es el que se contrata, pudiendo pasar desapercibido el del desayuno o contratarlo por simple comodidad.
El abuso en esta práctica ha provocado que la mayoría de los huéspedes busquen alternativas más económicas. Algunos desayunan en las cafeterías de los alrededores; otros, en la carretera si tienen que viajar; los últimos, en las instalaciones de su empresa o en las de su cliente. Como consecuencia, los restaurantes de los hoteles están prácticamente vacíos a primera hora.


Dudas sobre la gestión

La pregunta que nos asalta es si la gestión de los desayunos por parte del hostelero es la correcta teniendo en cuenta la posesión de activos como la cocina y el comedor que quedan desaprovechados por la mañana. Más aún, considerando que los desayunos se disponen en libreservicio por lo que el hotel se ahorra el uso de camareros, reduciendo su coste prácticamente al de la alimentación.

Como en tantas ocasiones, la solución se encuentra en el correcto manejo de la fórmula margen por rotación. El precio idóneo es aquél en que el número de huéspedes que toman el desayuno en el hotel multiplicado por el margen aplicado arroja la mayor cifra. Por desgracia, como decimos, en los hoteles de negocios difícilmente se está optimizando su uso al aplicar precios abusivos y poder encontrar el cliente sin esfuerzo productos sustitutivos a un precio claramente inferior.


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Imagen|UggBoy

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