Infoxicación, una epidemia de nuestro tiempo


Uno de las plagas que afectan al directivo es el exceso de información o infoxicación. Para comprobarlo, responded a estas preguntas: ¿Cuántas newsletters recibís en vuestra bandeja de entrada? ¿Y de ellas, cuántas responden a una verdadera solicitud por vuestra parte? Seguramente, casi ninguna. Más aún: ¿pertenecen todas a vuestro sector de actividad o hay alguna que ni siquiera tiene nada que ver con vuestra ocupación? Seguro que hay mucho de lo segundo.

A ellas, hay que añadir las revistas físicas que, sin saber cómo ni por qué, se materializan sobre nuestra mesa, la mayoría igualmente ajenas a nuestro interés. Ante una búsqueda en la red, encontramos, además, decenas de páginas web, periódicos digitales y blogs individuales que abordan los más diversos temas y materias. Ante tantos y tan variados inputs, lo difícil es encontrar un medio creíble y confiable sobre el que poder basar nuestras decisiones. Sin duda, asistimos a una epidemia de información o infoxicación contra la que debemos vacunarnos.


Algunos defectos de la actual información

Veamos algunas características perniciosas del caudal de información que nos abruma:

  • Publicación de imágenes y noticias sobre productos muy concretos que se comercializan en determinados países o regiones y a los que espera una vida comercial muy limitada. Seguramente, su impacto sobre nosotros es mínimo y de nada nos sirve conocer de su existencia.

  • Promoción de productos que corresponden a campañas lanzadas y pagadas por los propios fabricantes y de las que los bloggers y revistas se hacen eco, en ocasiones de forma interesada. Son fáciles de identificar por su estilo laudatorio y la alta calidad de sus imágenes, la mayoría, realizadas en estudio.

  • Noticias sobre noticias. Muchos posts consisten en reproducir noticias aparecidas en otros medios, a menudo también digitales, para introducir sus propios comentarios. A no ser que se trate de personas muy cultas y experimentadas, sus opiniones no tienen más valor que las que pudiéramos dar nosotros mismos por lo que ¿para qué leerlas?

  • Personas que hablan de todo un poco, sin ceñirse a un asunto o guión y que, aunque a veces, aciertan en su enfoque y valoraciones, no siempre es así. Bueno, lo mismo podríamos hacer nosotros...



Imagen|ShironekoEuro

No hay comentarios: