Qué es la Cultura de Empresa y cómo encajar en ella

escritorio de empresa

La cultura de una empresa es la forma que tiene de actuar una empresa y sus trabajadores y que posiblemente se ha forjado durante décadas tomándose como algo natural y aceptado. Para un nuevo empleado conocer y adaptarse a la cultura de una empresa puede resultar un factor decisivo para mantenerse y progresar en la compañía. La cultura puede manifestarse desde una forma sutil hasta expresamente, cuando está reflejada en las normas y protocolos de la compañía e forma básica, abarca los siguientes aspectos:


  • Signos externos como la colocación de logotipos, marcas o, incluso, exposiciones de producto en lugares visibles como la fachada, recepción, salas de visita, camiones de reparto, etc.

  • Imagen de la compañía hacia el exterior: valores con los que la compañía desea identificarse de cara a clientes, accionistas o a la sociedad en general. 



  • Reparto de premios o gratificaciones por antigüedad o excelente desempeño en actos públicos o divulgándolos internamente con una determinada publicidad

Sin embargo, en ocasiones, la cultura se expresa de forma no visible por lo que no es fácil para el recién incorporado interpretarla y seguirla. En consecuencia, a menudo se producen equívocos que deben resolverse con prontitud para no chocar con los valores más arraigados de la compañía. Entre ellos, se encuentran:

1. Política de puertas abiertas o cerradas


En las compañías suele existir un código no escrito sobre si las puertas de los despachos pueden permanecer abiertas o cerradas y, en este segundo caso, si se puede entrar libremente o se debe pedir permiso con antelación. De forma semejante, si alguien está hablando por teléfono, en algunos empresas se permite entrar e incluso, acomodarse mientras que en otras, no está bien visto.

2. Indumentaria


Al incorporarse a una organización es importante enterarse de qué tipo de indumentaria se espera que se use dependiendo del cargo desempeñado, de la época del año o, incluso, del día de la semana (el famoso casual Friday). En casos especiales como, por ejemplo, visitas profesionales, reuniones internas, cenas de empresa, eventos con clientes, etc. es mejor preguntar a los veteranos antes que arriesgarse a meter la pata. 

3. Decoración del puesto de trabajo


Algunas empresas no ponen reparos a que los empleados adornen sus puestos de trabajo desplegando diferentes recuerdos y objetos personales: fotos de la familia, dibujos de sus hijos, etc. Sin embargo, en otras está fuera de las normas de orden y estética establecidas para la oficina



escritorio con fotografías y recuerdos

4. Pausas de descanso y pasillismo


Algunas empresas no ponen pegas a los desplazamientos por el interior del edificio, a las visitas a otros departamentos y a las conversaciones informales mantenidas en los pasillos. En otras, por el contrario, estas acciones se sitúan fuera del ideario no escrito de la compañía. 

Caso semejante ocurre con las pausas de media mañana o media tarde para almorzar o tomar café. En algunas compañías se toleran con mayor laxitud e incluso, se alientan para fomentar un ambiente de trabajo distendido. En otras, sin embargo, es necesario tomar el café en el puesto de trabajo impidiendo de este modo las tertulias que se pueden suscitar en torno a la cafetera.

reunión informal en un pasillo


5. Presentismo en el centro

Por último, la forma de distribuir las horas trabajadas también forma parte de la cultura propia de las empresas. Así, en algunas organizaciones está bien visto realizar horas extras, a menudo, sin remunerar e, incluso, trabajar algunos fines de semana y festivos. Sin embargo, en otras, se considera un signo de incompetencia al no poder cumplir con el cometido asignado durante el periodo laboral. 

Sobre todo, a partir de la pandemia algunas empresas admiten el teletrabajo de forma parcial o total, dando mayor valor a los resultados que al mero presentismo en el centro de trabajo. Sin embargo, en otras este es un concepto que está tardando en arrancar y en las que no se puede practicar y en ocasiones, ni siquiera mencionar. 

El ajuste a los horarios de entrada o de salida puede ser otro punto delicado en las relaciones con la empresa por lo que, si se acaba de llegar, merece la pena observar el comportamiento de los otros colaboradores para no meter la pata. 


En ocasiones, en la nota de despido de los directivos se especifica como una de las principales razones: no encajar con la cultura de la compañía. Por lo tanto, os invito a que deis a la cultura de vuestra empresa todo el valor que merece y que si queréis continuar en ella, la abracéis con entusiasmo. De este modo, os alinearéis con los que pueden decidir sobre vuestro futuro allanándoos el camino del progreso.



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