Cómo enfocar la Formación en Empresa



En un entorno profesional en constante cambio, mantenerse al día en las nuevos sistemas y tecnologías es un requisito de supervivencia. Los empleados cualificados, por su parte, deben conocer nuevas técnicas de gestión si quieren prosperar dentro de la empresa. Las compañías en consecuencia, deben diseñar programas de formación estructurados y duraderos para sus trabajadores con un objetivo de mejora a medio y largo plazo.

Las necesidades de formación dependen tanto del puesto como de la experiencia de los trabajadores y es importante entender que cada nivel profesional exige un programa de formación específico para sus requerimientos.


Diferencias respecto a los niños

A la hora de abordar un curso de formación para adultos, hay que tener en cuenta algunas características diferenciales respecto a alumnos más jóvenes:


  • los alumnos tienen conocimientos y formación previa y por lo tanto, prejuicios sobre la materia objeto del curso

  • en principio, consideran el curso una pérdida de tiempo al haber tenido que abandonar sus tareas habituales que tendrán que retomar con retraso. La labor del profesor es convencerles de lo contrario

  • su nivel de interés es variable en función del grado de motivación de que dispongan dentro de la empresa

  • su capacidad de retención es menor que la de los niños por lo que los conceptos deben transmitirse claramente y con mayor lentitud

  • no están dispuestos a aprender cualquier materia sino solo la que pueda serles útil en su desempeño profesional


La misión del profesor

En la educación profesional, la misión del profesor no es tanto la de enseñar como la de hacer aprender. El alumno debe aquirir los conocimientos por sí mismo tras haberle provocado interés por la materia. Para conseguirlo, se pueden utilizar varios métodos:


Dinámicas de grupo

Se trata de aprender a través de representaciones, juegos o actuaciones en las que intervienen varios o todos los miembros del grupo. Existen dinámicas de diverso tipo, desde las orientadas a interrelacionarse hasta las que persiguen su objetivo a través del descubrimiento o la competición. La práctica es uno de los mejores métodos de aprender por lo que esta técnica se revela como una de las más efectivas.


Exposiciones en grupo

Se divide la clase en equipos para que realicen un trabajo determinado. Uno de sus miembros expondrá en público los acuerdos alcanzados dando pie a un debate entre todos los asistentes. Permite la cooperación entre los miembros del grupo y la discusión interna sobre un tema determinado para llegar a conclusiones consensuadas.


Resolución de casos

Se proponen casos por escrito para que los alumnos los resuelvan de forma individual. Luego, los ponen en común con el resto de los asistentes generando un intercambio de opiniones.


Proyección de vídeos

Los vídeos son amenas herramientas de comunicación que suplen eficazmente las soporíferas charlas y emisiones de diapositivas. Las proyecciones de materias conflictivas pueden provocar un debate posterior entre los asistentes o un intercambio de opiniones del que se extraigan interesantes conclusiones.
Para conseguir sus objetivos, el profesor debe adaptar el desarrollo de la clase a las inquietudes de los asistentes. Para ello, es necesario que sondee constantemente sus expectativas y sus estados de ánimo cambiando el curso de su exposición en función de sus percepciones. Para conseguirlo, es fundamental provocar su intervención mediante el diálogo o realizando preguntas directas.

Los cursos impartidos durante el periodo laboral son apreciados por los alumnos como una oportunidad para prosperar pero es importante adecuarlos a sus expectativas y capacidades para que los encuentren de verdadera utilidad y den su tiempo por bien aprovechado.


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