Cuáles son los tipos de Rappel más Comunes

dinero

El rápel es un descuento comercial que se aplica cuando el cliente alcanza un consumo determinado a lo largo de un año o de otro periodo pactado previamente: tres meses, seis meses, etc. El rappel constituye una efectiva herramienta comercial pues sirve para incentivar un mayor volumen de compra incrementando de este modo la cuota que tenemos en el cliente. Además, tiene la ventaja de ser un descuento diferido por lo que la empresa se puede ahorrar algunos gastos financieros.

Existen diferentes tipos de rappel que se aplican en función del sector de actividad en que se integra la compañía, los usos del mercado y la estrategia de la empresa. Veamos los más comunes :

Rápels según el periodo de aplicación

Los descuentos pueden aplicarse sobre el volumen consumido en diferentes periodos de tiempo. 

  • Rápels anuales. Son los más habituales. Se trata de descuentos que se calculan el consumo que ha tenido el cliente durante todo un año cerrándose por lo general a fecha 31 de diciembre.

  • Rápels semestrales. Se aplican cuando el cliente ha alcanzado el consumo mínimo establecido en el escalado durante cada uno de los dos semestres del año. De este modo se presiona al cliente para realizar un esfuerzo de compra dos veces al año por lo que en principio, son más rentables para la empresa que los anteriores. En contra de su uso, se puede aducir el cansancio que pueden producir en el cliente al tener que hacer un esfuerzo adicional en dos periodos anuales.

  • Rápels por campaña. También se pueden pactar rapels para campañas determinadas como pueden ser el lanzamiento de un producto, un periodo de promoción, una estación, etc. De esta manera, ambas partes pueden obtener un beneficio: por un lado la empresa ofrece un incentivo para conseguir un consumo mayor y por otro, el cliente puede sacarle el máximo partido a la campaña obteniendo un descuento adicional

Rápels según el producto al que se aplican 

Los descuentos diferidos se pueden aplicar sobre todos los productos de la compañía que consume el cliente pero también se puede limitar a algunas gamas determinadas. Veamos los supuestos más comunes: 

  • Sobre todo el volumen. El rápel más habitual y más sencillo de aplicar es el que se aplica sobre la totalidad de productos que comercializa la compañía. Así pues, a la hora de calcular el porcentaje de descuento a aplicar computa el conjunto de las compras que ha realizado el cliente

  • Sobre determinados artículos. En ocasiones, a la compañía le interesa promocionar la venta de de determinadas gamas de producto. Las razones de la promoción pueden ser varias: contrarrestar las acciones de la competencia, relanzar un producto, ganar cuota de mercado... En tal caso, es posible que ofrezca a sus clientes regalos o descuentos, entre los que obviamente, puede  encontrarse el rápel. De esta manera se presiona al cliente a que focalice sus esfuerzos en el grupo de productos que más le interesa vender a la compañía

  • Sobre todo el volumen salvo determinadas gamas. Otra opción habitual es ofrecer al cliente un descuento sobre toda la cartera pero exceptuando determinados productos. La razón puede ser que las familias más baratas pueden resultar poco rentables para la compañía y no compensarle la concesión de rápels. En otras ocasiones, el cliente tiene condiciones extraordinariamente ventajosas sobre algunas gamas por lo que es normal que se retiren del cómputo del rápel. Una opción intermedia que puede contentar a los clientes exigentes consiste en que las gamas menos rentables sirvan para alcanzar el porcentaje de descuento aunque luego, éste no se aplique sobre las mismas


Rápels según su forma de cálculo



La estructura de un rápel se basa en un escalado por el cual cuanto más volumen se consume mayor porcentaje se puede llegar a alcanzar. Teniendo esto en cuenta, se puede afirmar que existen dos formas de calcular la aplicación de un rápel:


  • De tramo único. Se conoce como rápel de tramo único a aquel en que una vez un determinado escalón, el descuento alcanzado se aplica sobre la totalidad del volumen consumido desde el principio del periodo

  • De tramos escalonados. Otro tipo de cálculo más ventajoso para la empresa y más perjudicial para el cliente es el de tramos escalonados. En este supuesto el descuento se aplica sobre el volumen alcanzado en cada escalón, aplicándose el del siguiente escalón solo a la cantidad que exceda del primero. Por ejemplo, si para 1 millón de consumo se concede un 1% y para 2 millones, un 2%, si el cliente ha gastado 1,5 millones, se le abonará un 1% sobre el primer millón y un 2% sobre los 500.000 que lo exceden y no el 2% sobre el total como ocurriría en el caso anterior.

Por su destinatario


Por último, existen diferentes tipos de rápel en función del sujeto que ha realizado el consumo y por lo tanto, sobre el que se calcula.

  • Rapel individual. Es el descuento más habitual ya que se concede individualmente a un cliente en función del consumo que ha realizado

  • Rapel conjunto o de grupo. Es el tipo de rápel que se concede para el consumo agregado de varios clientes que son miembros de una corporación o pertenecientes a un grupo de compra. En este caso, el descuento suele reflejarse en el contrato de suministro que se firma con el grupo de tal modo que todos sus miembros se pueden beneficiar del mismo. El pago sin embargo, se suele realizar individualmente a cada uno de ellos en función de su volumen de consumo


También te puede interesar

No hay comentarios: