La Luz Natural aumenta la productividad en las Fábricas

trabajadores en una fábrica
La calidad de las condiciones laborales de los operarios de fábrica no solo es requisito de bienestar en los centros productivos, sino que contribuye decisivamente a una mejora en su rendimiento. Por ello, debe convertirse en una prioridad de las políticas de empresa y de un seguimiento continuado por la dirección industrial.

Procurar abundante iluminación en los centros productivos reduce el estrés en los operarios, mejora el nivel de atención y provoca un trabajo más satisfactorio, incrementando en consecuencia, su productividad. Entre los medios de iluminación disponibles, la luz natural juega un papel destacado. La mejor manera de conseguirla es instalando planchas traslúcidas en las cubiertas del edificio para que el centro se inunde de una luz cálida, constante y tamizada.

Por desgracia, estamos demasiado acostumbrados a ver fábricas oscuras que generan atmósferas agobiantes y opresoras. Una iluminación deficiente provoca fallos en la atención, mayor nivel de errores y por qué no decirlo, mayor número de accidentes por falta de visibilidad o incremento del cansancio.

Los directores de planta deberían invertir parte de su tiempo en procurar las condiciones adecuadas para que el trabajo se desarrolle plácida y fluidamente ya que mejorando el bienestar de los operarios, se mejora su rendimiento. Como la suciedad se acumula en el tejado, es necesario someterlo a un mantenimiento periódico que, no siendo barato, merece la pena por sus inmediatos beneficios.

Otros consejos para incrementar la iluminación en las fábricas son:


1. Pintar las paredes y columnas totalmente en blanco


El blanco refleja la luz y genera un entorno reconocible y agradable. Muchas empresas prefieren pintar los muros de gris o añadir zócalos con sus tonos corporativos u otros por tradición o cultura. Sin embargo, el blanco transmite una iluminación vibrante y tranquilizadora por lo que se deben retirar de las paredes todos los carteles y anuncios posibles maximizando de este modo el efecto de la luz

2. Pintar los suelos con pintura plástica y pulirlos habitualmente. 


La pintura plastificada reverbera la luz de claraboyas y luminarias generando pasillos brillantes y luminosos. La regla es aplicable al conjunto de instalaciones de producción incluidas las zonas de entrada, corredores entre máquinas o almacenes de producto terminado o de materia prima. Una limpieza y pulido periódico deberían poder mantenerlo reluciente como el primer día

3. Utilizar para los suelos colores claros, como el gris


Utilizar colores que maximicen el grado de luz reflejada. Es más sucio y difícil de mantener que otros pero con la debida precaución y limpieza no deben correr peligro sus propiedades. Muchas fábricas se decantan por rojos, verdes o azules para decorar sus pavimentos pero sus efectos distan mucho de ser tan positivos como las tonalidades claras. Los colores oscuros se pueden reservar para pasillos, zonas de cruce o áreas de rechazo, entre otros.
La iluminación natural es un factor de salud para las personas que se someten a ella durante ocho horas al día. Para el empresario, constituye además un factor de productividad al mantener a los operarios más concentrados y contentos, reducir a la vez el riesgo de accidentes. Además, no son desdeñables los ahorros que se generan por el menor consumo de energía eléctrica.




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Imagen|Robert Scoble


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