Responsabilidad Social Corporativa, o cómo Conectar con el Entorno


En muchas ocasiones, las empresas están tan concentradas por implementar mejoras y perseguir sus objetivos que no reparan en el impacto que pueden provocar en su entorno. A resultas de ello, muchos consumidores, vecinos o espectadores pueden sentirse agredidos por la actitud que muestra la compañía o alguna de sus actuaciones.

La Responsabilidad Social Corporativa (RSC) persigue establecer un diálogo con actores ajenos a la empresa pero que pueden verse afectados de algún modo por su actividad. Los ejemplos clásicos son los de las papeleras que talan la selva amazónica y que deben preservar las tribus indígenas o las petroleras que degradan el medio ambiente y deben compensar de algún modo a la sociedad. Pero la verdad es que no solo las empresas que realizan actividades extremas son susceptibles de perjudicar su entorno. También otras pequeñas y medianas compañías pueden generar afecciones de modo inadvertido a su alrededor que también exigen un diálogo y un acercamiento de posturas con los afectados. 


Actividades potencialmente perjudiciales

En la empresa privada, muchas actuaciones que pueden parecer normales y propias del desempeño habitual de su actividad pueden ser percibidas como perjudiciales para algunos ciudadanos. Veamos alguna de las más comunes:

  • La afluencia de camiones a las instalaciones productivas o almacenes puede generar ruidos y contaminación que afecten a los barrios cercanos. Las cargas y descargas en establecimientos urbanos, por ejemplo de distribución, también pueden molestar a los vecinos con sus ruidos y provocar atascos en las inmediaciones

  • Algunas actividades generan ruidos de manera habitual lo que puede causar graves perjuicios a los vecinos del entorno. Así ocurre con las empresas de obras públicas o las compañías que realizan actividades de reformas o que se dedican a la construcción

  • Algún tipo de empresas como las papeleras generan malos olores de forma periódica o discontinua que pueden llegar a extenderse por las inmediaciones molestando a los vecinos de su entorno o incluso a los situados a varios kilómetros de distancia

  • Los vertidos mal controlados a ríos pueden perjudicar a la fauna y flora de los alrededores y llegar a contaminar los espacios naturales de los alrededores

  • Algunas compañías como la industria pesada, las refinerías, etc. arrastran una imagen negativa procedente de su pasado histórico que ha de ser explicada a las personas que viven en su entorno para evitar malentendidos y procurar su aceptación por parte de la sociedad



Creación de un programa de Responsabilidad Social Corporativa

Una actividad justa y muy rentable para las empresas que generan problemas en su entorno consiste en establecer un diálogo fluido y constante con los posibles afectados para entender sus preocupaciones y llegar a puntos de encuentro. Ignorar la mala imagen que puede proyectar la compañía solo puede desencadenar perjuicios derivados del malestar de los vecinos y de los consumidores. Además, a día de hoy no debe desdeñarse el potencial de las nuevas tecnologías, sobre todo, de las redes sociales, para poner a una compañía en el punto de mira de la sociedad.

La práctica de la responsabilidad social corporativa genera siempre beneficios para la empresa y la sociedad siendo los más destacables los siguientes: 


  • en primer lugar, permite obtener información de lo que piensan los colectivos potencialmente afectados por nuestra actividad

  • además, permite sondear cuáles son las aspiraciones de los colectivos más vinculados con la compañía y, sobre todo, de qué manera podríamos ayudarles a alcanzarlas

A partir de la plena comprensión del problema que se está generando y de sus posibles soluciones, la empresa debe poner en marcha actividades que reporten una mejora en la relación con el entorno, eso sí siempre consensuadas con los afectados. A veces, se trata de meras modificaciones de procedimientos sin apenas coste mientras que otras, implican inversiones de gran cuantía que deben ser valoradas convenientemente por la dirección. 

Cualquiera que sea el caso, una vez tomada una determinación la empresa debe divulgarlo ampliamente entre los beneficiarios y el resto de la sociedad por sus medios habituales de comunicación tanto interna como interna (redes sociales, Notas de Prensa, blogs, comunicados internos...) así como publicarlo en su página web.

Los beneficios de una buena gestión de la RSC son tangibles tanto para la imagen como para la opinión pública generada por la compañía, permitiéndole integrarse plenamente en la sociedad al llegar a comprender mejor sus preocupaciones e implementar formas efectivas de solventarlas.



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