La clave del posicionamiento de marca: saber perder


Si nos fijamos bien, el éxito de las grandes marcas se ha basado habitualmente en encontrar un correcto posicionamiento. Posicionarse significa ocupar un lugar concreto en la mente del consumidor que permita identificar y recordar claramente la marca.

Los posicionamientos se consiguen identificando una característica emocional o funcional del producto relevante para el consumidor y vinculando toda la estrategia de comunicación con la misma. El posicionamiento es una estrategia que nos permite incrementar las ventas pero para la que ¡cuidado! tenemos que estar dispuestos a perder un buen número de clientes. Si pretendemos desarrollar una estrategia que abarque todo el mercado, no permitiremos que nos identifiquen con claridad y moriremos en el torbellino de marcas.

Hay que saber perder

Es duro pero cierto. Para hacerse querer por un público, hay que saber perder. Hay que caer mal a amplios grupos de consumidores y asumir que nunca comprarán nuestro producto. Bien al contrario, conseguiremos un buen número de desertores y opositores. Pero a cambio, podemos afiliar a un buen número de fans a nuestro proyecto.

Una de las campañas que puede parecer arriesgada pero que parece excelente es la de Chocolates Valor: placer adulto. Consciente de la cruenta guerra que se libra en el segmento infantil, Valor decidió posicionar sus tabletas de chocolate para jóvenes y adolescentes. ¿Perderá o ganará ventas? Posiblemente lo segundo, pues si bien es cierto que muchas madres lo odiarán por la sensualidad de sus propuestas, muchos adolescentes y por qué no decirlo, adultos, lo adorarán. 





Hace veinte años, Volvo era una marca de automóviles claramente identificada con los valores de protección y seguridad al conductor. Las formas rotundas y angulosas de sus automóviles refrendaban este aspecto dando confianza a un consumidor preocupado por ello. Así, Volvo se hizo con un numeroso grupo de compradores fieles que ni siquiera dudaban a la hora de apostar por su marca. Sin embargo, la tiranía del túnel de viento y los imperativos del mercado limaron los perfiles de sus coches hasta hacerlos prácticamente iguales a cualquier otro.

Su seguridad no es a día de hoy claramente superior a la de otras marcas y lo que es peor, no es fácil identificarla. Por lo tanto ¿por qué van a comprarlo los consumidores apasionados con esta característica? No es de extrañar, por tanto, que Volvo sea hoy una marca más en el mercado sin un posicionamiento claro en la mente del consumidor.

Antiguo Volvo 760
 Así pues, si queremos mantenernos en el mercado tenemos que seducir a un grupo concreto de consumidores y ello, solo lo conseguiremos a través de un buen posicionamiento de marca. Ahora bien, tengamos en cuenta que para conseguirlo tenemos que renunciar a un buen número de compradores, pero ¿quién no ha tenido que hacer concesiones para ganar una guerra?


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Imagen|mirwav


1 comentario:

Danitza dijo...

Muchas gracias al blog de https://tecnogeek.pw/ por siempre orientarme sobre todo porque he podido resolver mis tareas de la mejor forma.