Consejos para incrementar las Visitas a los Museos

museo Guggenheim de Bilbao

En España y en general en los países desarrollados, podemos disfrutar de una gran oferta histórica y cultural. Y es que disponemos de museos de pintura, de escultura, de historia natural, etnográficos, de arqueología, etc. Es decir, tenemos a mano el conocimiento de nuestro pasado y de las manifestaciones de belleza de los últimos siglos. Nunca ha habido tantos museos abiertos y sin embargo, nunca han estado tan vacíos ¿por qué?

El origen de los museos


Los museos se crearon para mostrar al público objetos que de otro modo nunca hubieran conocido. Allí se concentraban restos arqueológicos encontrados en la zona, cuadros, estatuas u objetos de civilizaciones, entre otros. En los museos, además, los visitantes tenían la oportunidad de leer la historia del material exhibido a través de  paneles explicativos.




museo del siglo XIX
Museo del siglo XIX

Sin embargo, con la generalización de internet y los dispositivos móviles, todo el mundo tiene la información en la palma de su mano. Si queremos conocer los tesoros del Hermitage basta con meterse en la página correspondiente y admirarlos uno por uno. Para el que quiera información detallada sobre un objeto, nada mejor que leerlo en internet.

En la red, además de una gran variedad de imágenes y de información sobre los objetos expuestos, se pueden encontrar infografías, fotos panorámicas o vídeos informativos. Los museólogos se empeñan en seguir poniendo objetos con grandes paneles explicativos en sus salas, pero, ¿para qué vamos a visitarlas si se puede acceder a mucha más información desde casa?

¿Qué alternativas se plantean?


Entonces, qué se puede hacer para que los museos no sean espacios vacíos e inversiones públicas despilfarradas. Solo queda la opción de ofrecer toda aquella información y experiencias que no se puede obtener por internet. Para entendernos, a través de la red podemos obtener información tan solo por vía visual y auditiva. Por lo tanto, para que los museos atraigan al público tienen que transmitir la información a través de los sentidos restantes: el tacto, el olfato o el gusto.


Niña en el Museo de Historia Natural de Londres

Una de las mejores ideas consiste en fomentar la experimentación, algo que evidente no se puede hacer por ordenador. Los museos de la ciencia son una buena muestra de ello, con sus máquinas y aparatos que transmiten enseñanzas a través de la demostración. Así ocurre, por ejemplo, en el Museos de las Ciencias de Valencia o del Museo de Historia Natural de Londres en donde el visitante puede interactuar con las máquinas para aprender más sobre el cuerpo, el entorno o los avances de la ciencia. Los dinosaurios móviles de Dinópolis  son un buen ejemplo al sorprender al visitante durante su recorrido, ya que aunque también se pueden ver por internet, no puede percibirse su acuciante sensación de amenaza.

En los museos también se pueden celebrar representaciones en que participen los visitantes. Así, se puede recrear la época en que se construyó el edificio o se usó el objeto o a los protagonistas de un cuadro. En el Palacio de niños de Shönbrunn (Viena), los visitantes pueden disfrazarse de época antes de entrar en las estancias. En ellas, se recrea el día a día de los más pequeños de la familia imperial a través del descubrimiento y la experimentación.


Visitante disfrazado en el palacio de Shönbrun


Sistemas similares pueden aplicarse a otro tipo de museos, incluso a las pinacotecas y los arqueológicos para hacer de la visita una experiencia especial diferente a una mera consulta por internet. Además pueden constituir una gran ocasión de desconectar de dispositivos electrónicos y disfrutar de la jornada en familia.


Artículos relacionados



Imagen|Vvillamon

No hay comentarios: