Cómo Abandonar una Empresa (de forma elegante)


En ocasiones, ya sea porque la empresa no puede aportarnos nada más, ya porque hemos encontrado una mejor oportunidad laboral decidimos que ha llegado el momento de romper nuestra relación. Pero ni siquiera cuando hemos llegado a esta situación por estrés o por un mal clima laboral debemos perder la compostura. Más bien al contrario, este es el momento de mantener la buena relación con compañeros y empleadores y dejar el camino abierto a nuevas oportunidades.

Para despedirse de la empresa con elegancia y no acumular rencor a nuestras espaldas, podéis seguir los siguientes consejos:

1. Comunicarlo con cierta antelación

Aunque no es bueno anticiparlo con mucho tiempo sí es conveniente anunciar la partida con al menos 15 días de antelación. De este modo, se permite que la transición sea fluida y la empresa tenga tiempo para asumirlo y reaccionar sin traumas a la salida.


2. Anunciarlo al equipo prioritariamente

Una vez tomada la decisión y comunicada a los superiores directos, el propio equipo es el primero que debe conocerla. Es decir, debe saberlo antes de hacerlo público al resto de empleados, ya que lo contrario podría considerarse un desprecio a su confianza o una traición.



3. Proponer un candidato para el puesto

El que mejor conoce el trabajo sois vosotros por lo que sois los más indicados para identificar un posible sustituto, sobre todo, si se trata de un miembro de vuestro propio equipo.



4. Traspasar todos los asuntos al sustituto

Es importante darse un tiempo para traspasar fluidamente los asuntos en marcha al nuevo directivo o, en su defecto, a otro miembro de la organización. La información no debe consistir solo en soportes físicos, sino también en indicaciones verbales. Si fuera posible y da tiempo, también es conveniente mantener una reunión con el equipo en que se les presente al nuevo jefe, haciendo de este modo fácil todo el proceso



5. Redactar un nota de despedida a los colaboradores 

Enviarla también a otros miembros de la organización con los que se han compartido experiencias. En ella, se deben explicar por encima los motivos de la partida y agradecer la ayuda recibida durante la estancia en la empresa. Algunas personas aprovechan para comunicar el nuevo destino aunque muchos prefieren mantenerlo en secreto.


6. Dejar el teléfono y correo de contacto personal

Este gesto permitirá mantener la relación con los antiguos jefes y compañeros. Es importante dejar las puertas abiertas a nuevas oportunidades profesionales y por qué no, una posible vuelta a la empresa.

Independientemente de la relación que se haya mantenido con la compañía y los motivos que han propiciado la salida, la despedida es el momento de mantener la elegancia y dejar un buen sabor de boca a los jefes y colaboradores, además de tender puentes para futuras relaciones.


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