En la empresa, lo perfecto es enemigo de lo bueno

Lo perfecto es enemigo de lo bueno


En el mundo laboral, en ocasiones perdemos buena parte de nuestro tiempo realizando actividades que tienen poco valor añadido o incluso, que no sirven para nada. Sin embargo, están tan arraigadas en las costumbres de la casa que nadie se atreve a ponerlas en duda. Invertir mucho tiempo en las mismas es inútil y supone un gran despilfarro por lo que podemos afirmar sin temor que lo perfecto es enemigo de lo bueno. Veamos algunas actividades prescindibles. 

1. Actas de reuniones

Intentar realizar un acta precisa de todas nuestras reuniones puede volverse una tarea titánica. Prácticamente, podemos llegar a invertir tanto tiempo en realizarla como en la propia reunión. Pero ¿merece la pena tanto esfuerzo? ¿Cuánta gente lee finalmente las actas y de ellos, cuánta las lee en su totalidad? En realidad, lo que importa de una reunión son las conclusiones que se han alcanzado y la asignación de tareas y fechas a los implicados. Por ello, lo más efectivo es hacer unas breves notas que se pueden ir redactando en el transcurso de la propia reunión. Es más, en ocasiones es suficiente con apuntarlas en el propio mail que se enviará a los asistentes y lanzarlo nada más terminarla. 

2. Presentaciones a clientes

En ocasiones, gastamos días por no decir semanas enteras, en diseñar maravillosas presentaciones para nuestros clientes. En ellas, intentamos reflejar todos los argumentos, imágenes y datos que puedan ayudarnos a convencerles de la compra. Pero la realidad, es que la atención de los clientes es limitada y seguramente, se fijarán más en lo que decimos que en lo que ponemos en las diapositivas. De hecho, casi nadie lee los textos de las presentaciones y si queremos dar mucha información es mejor entregar un informe, catálogo o folleto. Por lo tanto, ¿merece la pena realizar diapos tan detalladas? Los buenos gurús apenas insertan contenido en sus slides y sin embargo, obtienen los mayores reconocimientos. Por lo tanto, ¿por qué no aprender de ellos y hacer presentaciones sencillas?


Muchas personas se ven implicadas en la redacción de informes y estadísticas de final de mes, trimestre o año. Pero la cruda realidad es que los directivos apenas se detienen a leer unos cuantos datos y muchos, ni siquiera eso. Por lo tanto, se deben extraer tan solo las estadísticas imprescindibles para la gestión de la empresa y automatizarlas informáticamente en la medida de lo posible, abarcando todos los supuestos para evitar luego añadidos a mano. 
El tiempo y los recursos disponibles en la empresa son limitados por lo que debemos dedicarlos a tareas que generen valor añadido: comprar más barato, producir con calidad, servir a tiempo, motivar a los empleados, vender más y más caro,... El resto son tareas prescindibles que debemos minimizar hasta lo mínimo imprescindible.


También te puede interesar


No hay comentarios: