8 claves para diseñar Carteles Impactantes

Cartel taurino



Un cartel es un instrumento publicitario con el que se transmite un mensaje único y claro. Se coloca en las marquesinas, los muros y las puertas de los establecimientos y tiene una misión informativa o promocional. El paseante apenas dedica tiempo a visualizarlos por lo que hay que optimizar su diseño para sacarle el máximo rendimiento. Un cartel bien concebido y con un objetivo claro ahorra mucho dinero al anunciante y maximiza sus posibilidades de éxito. Veamos las claves para conseguirlo.

1. Centrar el mensaje


Dado el escaso tiempo de que disponemos para impactar en el consumidor, es necesario que apostemos por textos claros y concisos, limitando al máximo el número de palabras. El lector debe comprender el mensaje de un solo vistazo y tiene que ser lo suficientemente atractivo para recordarlo en el futuro. Si nuestra intención es informar en profundidad sobre nuestro producto, servicio o una actividad en concreto, tendremos que echar mano de otos soportes más adecuados para ello:
folletos, flyers, etc.

Cartel de Primark



2. Priorizar la imagen


La imagen, por su claridad e inmediatez, debe ser la reina y el principal foco de atención del cartel. Es fundamental que su diseño destaque claramente sobre el texto de modo que capte la mirada del viandante y le invite a seguir leyendo. Por ello, son especialmente efectivos los conceptos originales e icónicos que puedan relacionarse con nuestro producto y puedan fijarse en la mente del lector. La creatividad es clave para hacer destacar nuestro mensaje de entre la multitud de impactos.

Atractivo cartel de Carnaval


Atractivo cartel de la Feria de Málaga
Carteles con imágenes claras e impactantes

3. Limitar el número de colores


El color es el primer impacto que percibe el consumidor por lo que conviene que sea claro y relacionado con el mensaje y las sensaciones que queremos transmitir con nuestra publicidad. Para ello, es conveniente acudir a los tradicionales códigos de colores: rojo como expresión de fuerza y vitalidad, blanco reflejando pureza y limpieza, verde asociado a lo natural y ecológico, azul como ejemplo de tranquilidad, etc. La profusión de tonos tan solo produce confusión en el espectador por lo que es recomendable limitar la paleta de colores a dos o tres. Los profesionales del diseño gráfico conocen muy bien este punto y utilizan diferentes técnicas para conseguir el máximo impacto. Veamos las principales: 

  • colores complementarios. Los tonos que se encuentran enfrentados en el círculo de colores aseguran una apariencia armoniosa así como un buen contraste de los elementos del cartel. Tal es el caso del azul con el naranja, el verde con el rojo o el amarillo con el violeta, entre otros

  • tonos análogos. Otra opción consiste en escoger colores que se encuentran adyacentes dentro de la rueda cromática. De este modo nos aseguramos de dotar al conjunto de una apariencia uniforme. Como ejemplo podemos poner la combinación del naranja, el rojo y el violeta

  • tríadas. Por último, otra combinación agradable a la vista es la que se conoce como tríada. Las tríadas consisten en escoger tres colores que se encuentran situados a una distancia de 120º dentro de la rueda. Este sería el caso por ejemplo, del rojo, el amarillo y el azul.

Para tomar ideas sobre combinaciones de colores podéis acudir a la página gratuita Paletton en la que podréis testar y seleccionar diversas opciones cromáticas. Otro portal en el que podréis encontrar inspiración navegando al azar o partiendo de un color determinado es design-seeds


Cartel con diseño abigarrado
Cartel confuso con demasiados colores y elementos

4. Establecer una jerarquía de textos


Otro concepto clave a la hora de diseñar carteles es el establecimiento de una jerarquía en los mensajes que queremos transmitir. No hay nada más perturbador que un display en el que se agrupan un gran número de textos con similar forma y tamaño. Así, en aras de la claridad conviene que el mensaje principal destaque por sus dimensiones dentro del cartel. A continuación, podemos incluir textos de menor formato para señalar información que impulse al lector a consumir el producto: por ejemplo, sus ventajas competitivas, sus características, el nombre de los participantes en un evento, etc. Finalmente, podemos introducir información de orden práctico en una dimensión menor a las anteriores como puede ser  horario y fechas de celebración, localización del evento, ubicación del producto, etc.

La jerarquía de la información que dispongamos en un cartel vendrá claramente determinada por el objetivo de la campaña de marketing que estamos realizando. Así, si lo que queremos divulgar es una promoción de precio, esta será la cifra que tendremos que destacar sobre el resto. Sin embargo, si se trata de un cartel meramente informativo será la indicación que se da a l consumidor la que tendrá que tener preeminencia sobre el resto.

Atractivo cartel de fiestas
Correcta jerarquía de textos

5. Respetar la trayectoria


En el momento de diseñar un cartel merece la pena recordar que el ojo humano se desplaza de izquierda a derecha y de arriba abajo por lo que es conveniente disponer la información en ese orden. Así la colocación correcta se basa en establecer la información más grande e importante arriba o a la izquierda y la menos relevante, abajo o a la derecha. La idea es que el lector comprenda claramente lo que se le está ofreciendo pasando de forma fluida de lo más importante a lo menos.



6. Establecer un buen balance


Para alcanzar la máxima armonía en la disposición de elementos, los textos y las imágenes deben complementarse ocupando espacios equivalentes dentro del cartel. Por decirlo de otro modo, la imagen debe apoyar lo que se describe en el texto y el texto, explicitar lo que se muestra en las imágenes.

Sencillo e impactante cartel con abejas
Cartel con un buen equilibrio entre texto e imagen

Cartel con demasiada información
Cartel confuso con exceso de texto


7. Establecer un equilibrio


Una armoniosa disposición de la información dentro del cartel es clave para transmitir una sensación de orden. Para ello, la simetría de los diferentes elementos constituye un excelente punto de partida para conseguirlo. Para valorar este punto es conveniente imaginarse que los elementos de un cartel son bloques que tienen un peso proporcional a su tamaño. Para comprobar que esté equilibrado tan solo tendremos que trazar una línea por el medio y constatar que ambos planos pesan lo mismo. 

Es importante indicar que a la hora de diseñar un cartel, podemos escoger una estructura vertical disponiendo los elementos de arriba a abajo u horizontal distribuyéndolos de derecha a izquierda. En cualquiera de los dos casos, debe darse un correcto equilibrio entre las áreas que lo componen.


Cartel de cine con diseño equilibrado
Equilibrio de estructura horizontal


    Atractivo cartel de feria
    Ejemplo de simetría vertical

8. Cuidar la tipografía


Por último, la tipografía debe adaptarse al público objetivo y al producto que estamos promocionando debiendo buscar siempre opciones originales y seductoras que se salgan de los cauces habituales. El espectador tiene que verse seducido desde el primer momento por el mensaje que se le transmite y el tipo de letra constituye una poderosa herramienta para conseguirlo.


Cartel con original tipografía
Cartel con tipografía original



El cartel es una efectiva herramienta de Marketing que nos permite desarrollar toda nuestra creatividad y originalidad. Sin embargo, para diseñarlo correctamente hay que seguir unas reglas muy concretas y de este modo, aprovechar los escasos segundos que le dedican los consumidores y alcanzar nuestros objetivos. 



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