4 Tipos de Vídeo para Promocionar tu Producto




Los vendedores experimentados saben que una de las mejores técnicas de ventas consiste en demostrar al cliente las ventajas de un determinado producto o servicio. Con este sencillo método el comprador puede comprobar in situ los beneficios que puede obtener del mismo mucho más allá de las meras explicaciones o argumentaciones de venta. 

Si las dimensiones del producto lo permiten, se puede llevar en la maleta y hacer la demostración delante del cliente. Sin embargo, lo habitual es que esto no sea posible o que no se pueda realizar para todos los artículos de la cartera. En este caso, existe una sencilla solución en manos del delegado comercial: utilizar un vídeo demostrativo

Con el auge de las redes sociales y la venta por internet el audiovisual se ha convertido en uno de los soportes más apreciados por los consumidores. De hecho, hay estadísticas que enuncian que su consumo on line aumenta un 100% anual y que consigue incrementar las conversiones en un 80%. Por lo tanto, montar audiovisuales de producto puede considerarse una excelente inversión para el departamento de Marketing ya que de este modo mata varios pájaros de un tiro: 

  • por un lado, como hemos comentado, constituye un excelente apoyo a la presentación del producto que realice el comercial

  • el vídeo muestra las características de un producto de forma más rápida, gráfica y clara que cualquier otro soporte ya sea una presentación, un dossier, una ficha técnica...

  • además, puede publicitarse a través de los más diversos canales digitales a disposición de la empresa (Youtube, redes sociales, página web, blog...) garantizando de este modo una mayor repercusión y aceptación por parte de los clientes

Sin embargo, no todos los audiovisuales se realizan con la misma técnica, existiendo un buen abanico de opciones a disposición de los responsables de Marketing. Cada producto es diferente y  las características que queremos destacar del mismo, también pueden variar. Por ello, para cada situación y cada objetivo de Marketing existe un formato de audiovisual más apropiado que los demás. Por lo tanto, a la hora de planificar la campaña habrá que barajar todas las opciones disponibles. Veamos las más importantes. 


1. Motion graphics


Motion graphics es un tipo de audiovisual basado en fotografías en 2D a las que se dota de movimiento para transmitir un determinado mensaje. En la edición se suelen incluir gráficos, diseños y rótulos para darle la mejor apariencia visual posible y promocionar sus principales características. Finalmente, se les suele añadir una banda sonora para dar ritmo a la filmación. 

El uso ideal de la técnica de motion graphics se produce cuando queremos destacar todas las opciones que ofrece el producto en cuanto a formatos, colores, situaciones de uso, formas de empleo, etc. Para que el formato cumpla con su función, estas características tienen que quedar suficientemente claras con los gráficos y las imágenes sin necesidad de aportar explicaciones adicionales. 





2. Animación en 3D


Otra opción que se nos presenta a la hora de diseñar un audiovisual en 3D consiste en realizar una animación por ordenador en la que se muestren sus características y funcionalidades más importantes. Esta opción es la más adecuada cuando se quieren mostrar las partes constitutivas de un producto, sus mecanismos interiores o su funcionamiento en entornos no habituales. Por ejemplo, si queremos explicar cómo funciona una máquina de montaje ésta constituirá nuestra mejor opción. De esta forma, podremos mostrar los diferentes niveles del aparato (de dentro afuera, por ejemplo) mostrando cada uno de sus motores y piezas, y explicándolos mediante mensajes escritos. 

Otro entorno en el que destaca el uso de la animación en 3D es es el que muestra procesos de fabricación, envasado, paletizado, etc. Así pues, esta técnica se presenta como una perfecta aliada para la promoción de componentes y productos industriales. 




Otro uso que podemos dar a las animaciones por ordenador es el la publicidad de dibujos animados. Como sabemos, antiguamente los dibujos se confeccionaban a mano pero hoy casi en su totalidad se elaboran mediante programas de diseño. El uso de esta técnica es poco habitual en publicidad pero puede resultar adecuada para promocionar productos destinados al público infantil como es el caso de chucherías, cereales, juguetes, series de televisión, etc. 

Pero los dibujos animados tienen otra aplicación quizás no tan evidente y en este caso, orientada al consumidor adulto. Y es que por su ámbito de aplicación, la filmación de algunos productos sanitarios, insecticidas o artículos de limpieza podrían causar asco y repulsa entre su público. Por lo tanto, a la hora de mostrar escenas de suciedad, sarro o cucarachas qué mejor que idealizar la imagen a través de la proyección de una animación en dibujos animados. 




3. Stop Motion


Stop Motion es una técnica basada en una serie de imágenes fijas que colocadas de forma sucesiva producen la sensación de movimiento. Una de las modalidades clásicas de esta técnica son las animaciones realizadas por muñecos de plastilina en las que se modifica manualmente su posición grabando  fotograma a fotograma. 

Stop Motion ofrece un formato original y desenfadado de grabación que sirve para multitud de productos y servicios. Así, lo podemos encontrar en anuncios de seguros, banca y viajes pero también de productos de gran consumo. Abajo, por ejemplo, podemos ver su aplicación a un anuncio de bebidas. 




4. Grabación de vídeo


Por último, la forma más común de promocionar un producto o servicio es la que se realiza mediante la grabación de un vídeo. Esta técnica es sumamente versátil y soporta gran variedad de enfoques a la hora de vender nuestro producto. Además, en el mismo se pueden insertar otros formatos audiovisuales para completar la explicación de su contenido. Tal es el caso de gráficos, rótulos o animaciones que muestren piezas o efectos que no se pueden apreciar a simple vista.

El mayor valor del vídeo se produce cuando queremos enseñar la forma de utilización del producto (apertura, manejo, funcionalidades,...), sus opciones de uso (por diferentes consumidores, en diversas situaciones y entornos...) o simplemente mostrar sus propiedades a través de una demostración física.

El vídeo se ha mostrado como una herramienta útil para promocionar cualquier tipo de producto incluyendo artículos de gran consumo, electrodomésticos, vehículos o incluso, productos industriales.





Conclusión


A día de hoy, el audiovisual es el formato promocional que goza de mayor aceptación en los canales digitales. Por ello, toda compañía y departamento de Marketing debería definir una estrategia de vídeo para sus comunicaciones y escoger el formato más apropiado para cada ocasión teniendo en cuenta las características de su producto así como su público objetivo.


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