Trucos para Hablar con tu Jefe sobre tu Proyecto

Comunicación con altavoz

Cuando desarrollamos un proyecto en el ámbito de la empresa ya sea personal o corporativo tiene tanta importancia el venderlo a nuestros potenciales clientes como el convencer de su idoneidad a nuestros superiores. Por ello, la entrevista en la que exponemos a nuestro jefe las ideas que hemos generado puede resultar clave para garantizar el éxito del mismo. Independientemente de que el proyecto sea de gran envergadura o más modesto, prepararla a conciencia se convierte por lo tanto en un requisito ineludible. 

Aspectos a cuidar en la entrevista con tu jefe


Lo primero que tienes que considerar es que la reunión con tu jefe es tan importante como la entrevista que puedas mantener con un cliente interesado en el proyecto. Por ello, hay que diseñarla con la máxima profesionalidad. Para ello, merece la pena utilizar las técnicas de expresión oral y gestión del tiempo que utilizan los gurús y los grandes conferenciantes sin importar que la reunión sea muy reducida o de tan solo de dos personas. Veamos las más importantes. 


1. Proyecta la voz


Aunque nos encontremos en una sala pequeña nuestro discurso tiene que resultar claro e inteligible para los oyentes. Para ello en todo caso es necesario evitar expresarse en voz muy baja y de manea monótona. Más bien al contrario, para causar el máximo impacto conviene utilizar un ritmo pausado y un tono de voz medianamente alto. Además, para demostrar convicción es necesario cambiar la inflexión de la voz a lo largo de la frase incidiendo en el punto más importante así como impedir que decaiga en su parte final. Si quieres ganar en claridad de expresión puedes utilizar un truco muy sencillo: prueba a recitar tu discurso colocando un lapicero entre tus dientes. Verás como de este modo, consigues activar los músculos de tu boca amplificando en consecuencia tu voz.


2. Utiliza las manos expresivamente

Las manos y los brazos son instrumentos que podemos contemplar como un estorbo para nuestra presentación pero también como una ayuda dada su excelente expresividad. Para sacarles el máximo partido, utilízalos desde el primer momento acompañando el sentido de tu charla y enfatizando con los dedos los puntos más importantes de la misma. 

Algunos gestos habituales que debes evitar consisten en agarrar los brazos nerviosamente, meter las manos en los bolsillos o simplemente, dejarlas muertas junto al cuerpo sin darles ningún uso a lo largo de la entrevista.


3. Controla los tiempos


A la hora de preparar tu charla, tienes que tener en cuenta que la atención de las personas es limitada y que tan solo está en plena vigencia durante un tiempo. Los expertos reducen ese periodo a ocho minutos. Por lo tanto, cada ocho minutos tienes que introducir un elemento que relaje al oyente y lo predisponga para la siguiente fase de la presentación. Este recurso puede basarse en emitir un vídeo, contar una anécdota, revelar el testimonio de un cliente satisfecho, etc. El humor también constituye un gran relajante que te acerca a tu audiencia por lo que puedes utilizarlo (moderadamente) a lo largo de la charla.

Cualquier recurso que consiga desconectar momentáneamente al oyente de tu ponencia te será de gran ayuda. En cualquier caso, si detectas signos de aburrimiento en la audiencia no te quedará más remedio que acelerar el ritmo o cambiar de tema para reactivar su atención y poder seguir vendiendo tu propuesta.


4. Habla en positivo


Sea cual sea el proyecto y las dificultades que pretendas evitar con él, siempre tienes que ofrecer la cara más amable de la realidad exponiendo más los beneficios de la propuesta que los obstáculos que te encontrarás en el camino. Para ello, habla positivamente de tu empresa, evita ensalzar a la competencia y ofrece una perspectiva realista pero positiva sobre su implementación. 


5. Cuida tu expresión


Las palabras tienen su significado pero también encierran connotaciones que son registradas directamente por el sistema límbico de las personas. Por ello, no solo hay que cuidar lo que se dice sino también cómo se dice. Para sacarle el máximo partido a tu expresión puedes seguir los siguientes consejos: 

  • Utiliza frases cortas que sean fácilmente comprensibles por la audiencia

  • Utiliza palabras cortas y coloquiales evitando vocablos rebuscados o tecnicismos que solo sean inteligibles para personas muy cultas

  • Usa verbos directos. Los verbos inducen a la acción que es precisamente lo que tú pretendes conseguir con tu proyecto por lo tanto, es una buena idea utilizarlos a lo largo de tu discurso. Además, para darle veracidad, evita utilizar el condicional (podríamos conseguir) empleando en su lugar el presente o el futuro (podremos conseguirconseguiremos)

  • Habla de forma fluida. Utiliza un ritmo de expresión moderado pero continuo evitando parones dubitativos, muletillas o acelerones en la parte más importante del discurso. 


6. Presenta beneficios


Las personas en general y si son profesionales con mayor incidencia, se motivan en función de las ventajas que pueden extraer de lo que se les ofrece. Por eso, antes de comenzar la presentación es necesario que conozcas quiénes serán los oyentes y orientar la propuesta hacia los beneficios que podrán obtener de la misma. 

En el ámbito empresarial este punto suele coincidir con incrementos de ventas o márgenes pero también hay que valorar las ganancias personales y subjetivas que puede obtener cada oyente. En este punto tienen cabida el prestigio personal, la imagen que pueden proyectar, la vanidad de sentirse los primeros o los mejores, la proyección profesional, etc.  


7. Diseña el inicio y el cierre


Las dos fases más importantes de una presentación son su inicio y su terminación. La primera porque es la que tiene que captar la atención del oyente y motivarle a seguir escuchando y la última porque es la que debe convencerle de la bondad de la propuesta e incentivarle para que pase a la acción. Por lo tanto, para que tu charla tenga éxito tienes que diseñar con mimo estos dos instantes. 

Para el primero puedes impactar a la audiencia realizando preguntas retóricas, ofreciendo un dato sorprendente, descubriendo una posible amenaza, avanzando algún beneficio espectacular... En la fase de cierre, es importante que realices un resumen de los puntos más importantes que has abordado y que termines destacando el beneficio más importante y destacado de lo que estás ofreciendo.


Una buena charla de presentación de proyecto puede marcar la diferencia entre entre ser valorado y activado por parte tus superiores o causar una pobre imagen sobre tus capacidades. Por ello, es importante que prepares la intervención con el mayor cuidado posible para maximizar tus posibilidades de salir victorioso de la misma.


También te puede interesar




No hay comentarios: