Cuándo generar Nuevas Ideas en la Empresa



En pleno siglo XXI la innovación ha dejado de considerarse una misión exclusiva del departamento de Marketing o de creativos deseosos de reinventar la rueda. A día de hoy, todas las áreas de la empresa se ven sometidos a cambios constantes a los que se pueden anticipar mediante la aplicación de las adecuadas técnicas de creatividad

A continuación se exponen la situaciones más comunes en que una compañía puede activar la innovación para mantenerse a la vanguardia del mercado. 

Objetivos generalistas



Practicar la innovación no tiene porqué obedecer a una causa concreta. Más bien al contrario, se puede organizar una jornada de innovación simplemente para generar nuevas ideas y salir de la zona de confort en la que las empresas se instalan de forma recurrente. En este caso, el resultado de la dinámica es totalmente incierto pero puede reportar sorprendentes mejoras en áreas tan variadas como Logística, Producción, Comercial, Marketing o Recursos Humanos. 

La constante evolución y la frescura de propuestas convierten a una empresa en flexible y moderna, que  siempre está atenta a los cambios del mercado y a las nuevas tendencias sociales. Esta actitud activa y positiva se trasluce plenamente en sus comunicaciones y en los productos que lanza al mercado provocando una atracción magnética hacia sus clientes.


Perfeccionar un producto, proceso o servicio


Es posible que nuestros productos estén teniendo un buen nivel de ventas y una buena aceptación en el mercado por lo que no vemos la necesidad de cambiarlos. Sin embargo, las empresas inconformistas siempre buscan fórmulas de mejora con el fin de ofrecer siempre la mejor opción a sus clientes. Además, la práctica de la mejora continua constituye una excelente barrera de entrada a la competencia que también suele buscar la forma de superar nuestras propuestas. 

Por ello, es conveniente someter a revisión periódicamente aquellos productos más antiguos pero que todavía tienen recorrido entre los consumidores y usuarios. Para seleccionarlos, podemos analizar la curva de su ciclo de vida para impulsar aquéllos que todavía generan beneficios pero que están perdiendo ventas con respecto a periodos anteriores. En la famosa matriz del Boston Consulting Group estaríamos hablando de productos Vaca que corren el riesgo de convertirse en Perro

Hay que tener en cuenta que relanzar de un producto de cartera es mucho más barato que ponerse a desarrollar, promocionar y vender un nuevo artículo desde cero. Por ello, merece la pena reunir a los diseñadores y creativos para darle una nueva vuelta al concepto. En esta tarea se puede involucrar el departamento de Marketing pero también el de Ventas, el de I+D y también por qué no, el de producción. 


Realizar una tarea o afrontar un problema


Cuando la compañía afronta un nuevo reto o una dificultad como puede ser una acertada acción de la competencia no siempre la primera acción que se nos ocurre es la más correcta. En muchas ocasiones tenemos que darle una vuelta el asunto y por qué no, recabar la opinión de los clientes  o la valoración del departamento Comercial o de Calidad que nos pueden alertar de las carencias del producto.

En función de la gravedad de la situación, merece la pena dedicarle unas horas o incluso alguna jornada a encontrar las mejores fórmulas para encarar la situación. En este caso, el punto de partida de la reunión se basa en un problema a resolver y las ideas que se expongan tendrán que ir encaminadas a encontrar la solución más adecuada al mismo. 


Aprovechar una oportunidad


Los mercados y los canales de comunicación y distribución se encuentran en plena evolución y constantemente surgen nuevas oportunidades que podemos aprovechar desde el punto de vista comercial. Convocar periódicamente una reunión del departamento de Marketing para analizar las nuevas tendencias y generar nuevas ideas de producto, promoción o servicio a la luz de las mismas siempre constituye una buena idea. 


Como vemos, muchos son los escenarios en que resulta conveniente plantear una reunión de innovación para analizar los posibles escenarios y generar la mejor idea posible. 


Qué técnicas utilizar para generar ideas


Nuestra mente racional es limitada y perezosa y a menudo, sus decisiones se basan en lo que conoce y ha puesto en práctica previamente. Pero esto no basta para resolver situaciones complejas. Para superar estas limitaciones, existen mecanismos que nos obligan a abandonar los senderos de la razón y adentrarnos por el insondable mundo de la creatividad. Las técnicas a nuestra disposición son incontables y se debe escoger la más apropiada para cada reto que se nos plantea. 

Podéis encontrar un buen número de técnicas en las siguientes páginas: 

  • Neuronilla. En esta interesante página se nos muestran más de cincuenta técnicas de creatividad aplicables tanto a la generación de ideas como a la evaluación de las ideas generadas. Para cada técnica se describe la metodología a aplicar así como ejemplos de casos prácticos que sirven para clarificar su forma de aplicación. 

  • Designthinking. Design thinking es una metodología de creatividad que se basa en el trabajo que realizan los diseñadores de producto. En esta página se presentan técnicas adaptadas a cada una de las etapas en que se divide el proceso creativo: Empatizar, Definir, Idear, Prototipar y Testear. De este modo se hace mucho más sencillo escoger la más adecuada para cada situación y además, seguir un proceso lógico a la hora de crear un nuevo producto, servicio o proceso. 


Cómo organizar una reunión de innovación


Las reuniones de innovación no son un mero divertimento sino que hay que tomarlas con absoluta seriedad si queremos que sean productivas. De carda a obtener los mejores resultados, es necesario seguir algunas pautas:

  • Elegir un momento de la jornada y una localización en la que se pueda desarrollar la sesión de forma tranquila y sin interrupciones

  • Designar a un moderador que tendrá la función de medir los tiempos de las dinámicas, extraer las conclusiones y mantener viva la actitud positiva de los asistentes

  • El número de convocados no debe ser ni muy alto ni muy bajo, considerándose de seis a diez personas la cifra óptima

  • En toda sesión, se recomienda empezar por realizar un Brainstorming de forma que las ideas más obvias se presenten al inicio de la misma. Luego, se puede continuar con técnicas más elaboradas para provocar la generación de ideas más provocativas y radicales

  • Generalmente, en una sola sesión se resuelve el problema propuesto o se obtienen los conceptos buscados. Sin embargo, en ocasiones, merece la pena convocar una segunda sesión para comentar las conclusiones y realizar dinámicas tendentes a seleccionar o priorizar las más adecuadas. 

Como vemos con esta sencilla estructura se pueden generar sesiones en la empresa de forma periódica convirtiéndola en una compañía, activa, atenta y plenamente adaptada a los vaivenes del mercado, algo que sus clientes de seguro valorarán de forma positiva.

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